C.V.

Born in Barcelona in 1980. While in school age, Andrea Lería moved along with her family and settled in Santiago, Chile. Between 2000 and 2006, Lería lived and followed university studies in London, earning a Bachelor of Arts degree in Painting from the Chelsea College of Art and Design. Later on, she earned a postgraduate diploma from the same institution

Lería returned to Barcelona in 2014, where she currently lives and works. In the past five years, the artist has had solo exhibitions both in Santiago and in Barcelona, being recognized in 2017 with the Premio Tapiró de Pintura prize at the Museo de Arte Moderno de la Diputació de Tarragona in Tarragona, Spain.

STUDIES

2001-2004 Chelsea College of Art and Design, BA Painting. Upper second class degree, (2.1)2000-2001 Chelsea College of Art and Design. BTEC Diploma,  distinction.

2006 Chelsea College of Art and Design, Postgraduate diploma  Fine Art London-England

SOLO EXHIBITIONS 

2018  Silent as glass, Galería Madhaus, Santiago Chile

2016  Ash garden, Spai M, La Escocesa, Barcelona

2016  Family circus –strangement of the self- La Place, Barcelona

2015  Childhood Worries, Galería Madhaus, Santiago, Chile

2013  ARCHIVES, Galería M2, Santiago

2013  Monday afternoon, group show, Galería Espora

GROUP EXHIBITIONS

2014 Centro Cultural de las Condes, Santiago, Chile

2013  Monday afternoon, group show, Galería Espora

AWARDS AND RESIDENCIES

2018 Runner-up, Premi de Pintura Internacional Guasch Coranty. Centre Metropolità  d’Art Tecla Sala. Barcelona.

2017 Winner, XL Premi Tapiró de Pintura. Biennal d’art 2017, Museo de Arte Moderno de la Diputació de Tarragona. Tarragona, Spain.

2016  Artist in residence at La Escocesa, Barcelona

2009  Runner-up, Premio Cabeza de Ratón. Museo de Artes Visuales. Santiago.

Collections

Alan Gureli, Istanbul

Statement

Hace dos años y medio regreso a Barcelona, lugar donde nací en 1980. El encuentro con esta ciudad, mi abuela y su casa, dieron sentido y despertaron nuevos matices en la exploración  que llevaba a cabo hacía años con archivos propios y la relación que estos tienen con como recuerdo y construyo una identidad.

Las fotografías y objetos que recolecto y archivo están sujetos a una serie de reglas y clasificaciones: ‘La libreta de los niños prestados’, ‘Ella’ y ‘El hermano de mi abuelo’ son algunos de los cuadernos en los que trabajo desde que volví a mi lugar de origen. Estos se sitúan en mi mas estricta intimidad y es solo en una segunda etapa que entran al ‘mundo del arte’ en forma de instalaciones que contienen pinturas, textos y objetos.

Una carta de despedida, la muerte de mi mejor amiga, mis fantasías y miedos de niñez, un whatsApp con mi padre que vive en Chile: con el cual no hablo hace años;  los encuentros con mi abuela catalana y otros parientes ‘desconocidos’ combinadas con imágenes de la historia colectiva. Las experiencias personales y la poesía que viene de las cosas banales que suceden a diario se convierten en dispositivos plásticos y en foco de reflexión para hablar del sentido de pertenencia a un lugar.

El tema central de los cuadros y dibujos es la figura humana; el cuerpo no es un conjunto de carne y hueso, el retrato es gesto, es intención y expresión. La motivación que prevalece en estos está anclada a un interés por la transformación de la imagen fotográfica en imagen pictórica. De pinceladas notorias, que dejan ver la pastosidad e, incluso el chorreo del óleo me valgo del pincel para presentar una confrontación entre la realidad y el cómo captamos esta información visual modificando su naturaleza.

Hoy la pintura y el dibujo son claves en mi proceso creativo, pero hay cosas que la pintura no dice. Intento develar las capas que hay detrás de los lienzos –así como en los recuerdos- para luego expandirlos en montajes que abordo como una nueva manera de pintar, donde cada pieza tiene su valor en el contexto y no solo en sí misma. Lo que importa es la idea y su ejecución, o el proceso y la acción realizada, más que el objeto artístico en sí mismo.

Cada instalación se presenta como un laboratorio de experimentación donde me desprendo de la función mimética del retrato. Revelo cada vez más el proceso creativo, dejándolo a la vista, mezclando fotografías, textos, dibujos, objetos, videos y pinturas  en el anhelo de que el espacio expositivo no sea solo un lugar de reflexión de la obra si no también de sus formas de producción.